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martes, 18 de marzo de 2014

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"Ven, y abre una puerta. Entra por ella, te encontrarás miles de cosas:
Mentiras, muchas mentiras. Mentiras escuchadas y mentiras dichas.
Lágrimas, todas sobre el suelo de azulejos de un baño y algunas negras, manchadas de rimel.
Risas, todas con esa sensación cálida, vividas en esos momento en el que te das cuenta de que tus ojos están adoptando ese brillo especial y dee que ya nada importa.
Golpes, contra la pared, contra la esquina de la cama... golpes.
Sentimientos, todos alborotados y sin definir.
Música, con letras eternas e historias sin contar.
Nombres, de todas esas personas que dejaron huella. Algunos acompañados de caras, sentimientos, canciones, lágrimas, risas o mentiras.
Y recuerdos, muchos recuerdos, algunos son tristes y oscuros, otros son alegres y llenos de vida y otros, simplemente son recuerdos sin etiquetar.

Después de ver todo esto, te estarás preguntando donde estás y chato, estás dentro de mí. Ahora tú decides, ¿te quedas conmigo, o te marchas?"

domingo, 16 de marzo de 2014

"Hay ciertas edades, en las que nuestra imaginación no tiene límites"

OH DIOS, LAURA ERES LO PEOR, LAURA NO ESCRIBES, LAURA VETE Y QUE TE F**** UN PEZ ESPADA QUE AQUÍ YA NADIE TE QUIERE.
¿Qué tal?
Sinceramente, no tengo ni idea de cuanto llevo sin escribir y me podría poner aquí a contar porque y bla bla bla... pero me da tanta pereza escribirlo como a vosotros leerlo, así que mejor nos quedamos con que he vuelto ¿vale?

Supongo que muy poco lo sabréis, pero este pasado 8 de Marzo (día de la mujer, para que luego me pregunten por qué soy feminista)  fue mi cumpleaños. Sí, hijos, sí. Hace trece años que este desastre de persona llegó al mundo. Y aunque sé que soy una canija y que treces años son muy poco tiempo, siento que todo pasa muy rápido.
El otro día, estaba hablando con mi mejor amiga de lo asqueroso que es crecer. Las dos llevamos juntas desde pequeñitas y nos pasamos el día recordando viejas historias, pero no fue hasta el viernes pasado cuando nos dimos cuenta de que esas historias no se iban a repetir, y que jartá a llorar nos pegamos (bueno, lloró ella porque es muy sensible, yo es que un trozo de carne sin sentimientos). El caso es, que sin darme cuenta ya estamos a marzo, solo faltan tres meses para que se acaben las clases, después llegará el verano, que se me pasa volando, luego llegarán septiembre, octubre, noviembre, diciembre y... ¡ZAS! Hola al 2015. ¿Soy la única que quiere parar el tiempo? ¿Soy la única que quiere volver a ser pequeña? Porque lo de ser mayor tenía su gracia, TENÍA. Porque yo ahora no hago más que desear volver a tener cuatro años, sin preocupaciones, sin deberes, sin exámenes, sin amores, sin problemas... viviendo en mundo lleno de hadas, princesas, monstruos en el armario, reyes magos, ratoncito pérez,... y es que hay edades, en las que nuestra imaginación no tiene límites.
(Y yo, quiero volver a tener esa edad)



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